En la misma línea, el nacionalista dio tres razones a fundamentar su propuesta. En primer lugar, indicó que Uruguay "como país ganadero debe defender el real alimento natural". En segundo lugar, que las investigaciones que se han realizado de la carne artificial "no tienen seguridad y envenenan a la gente". Por último, afirmó que la actividad en estos laboratorios "incrementa el calentamiento global".
Consultado sobre esto último, respecto a que la producción ganadera tiene una afección en el calentamiento global, Da Silva defendió que la producción uruguaya a pastoreo tiene "huella de carbono neutral".
En la Ley de Presupuesto de 2020-2025, en la cual se apoya el senador nacionalista, se aprobó un artículo (292) que prohíbe que en Uruguay se llame carne a los productos que contengan células de cultivo animal producidas de manera artificial en un laboratorio. Lo cual Da Silva defendió en su momento que "Uruguay va a ser pionero en el combate a la carne sintética" y señaló además que era "la principal amenaza" para el modelo productivo.
Por su parte, el diputado Gustavo Olmos contestó a Da Silva por sus redes sociales y cuestionó: "Hay que mejorar, ampliar y seguir generando conocimiento sobre la producción de carne a pasto y feedlot, pero sería un disparate desaprovechar la oportunidad de convertirnos en un productor de proteínas en cualquiera de las modalidades posibles" y subrayó por último "Noticia: estamos en el Siglo XXI".
Por su parte, Da Silva adelantó que la propuesta tiene respaldo dentro de la fuerza política que integra y afirmó que será "negociada" en la coalición de gobierno.