“Orejas de goma”
Mencionados así en la jerga interna de la Armada, oficiales navales sospechan que desde largo tiempo se utilizan los sistemas de escuchas de la División de Investigaciones de la Prefectura Nacional Naval (DIVIN) y la División Inteligencia del Estado Mayor (N2) para el espionaje interno y realizar escuchas ilegales. Su sospecha es desde cuándo se vienen realizando estas actividades ilegales, pero sus suspicacias tienen dos elementos concretos que las confirman: entraron al correo personal de un capitán que realizó denuncias, le hackearon el “alma digital”, le borraron pruebas, archivos y datos. La denuncia fue difundida en un video emitido en el programa “Sin piedad”, que emite VTV, que es conducido por los periodistas Eduardo Preve y Diego González, a efectos de sacarle los filtros y conocer quién es el oficial de alta jerarquía que presta testimonio.
Una agente del N2, de nombre C.V., habría llevado adelante el uso de la tecnología que permite borrar filtros, según sus declaraciones, por orden de las autoridades de la Armada. Pero como no todas son intrigas, la situación de la agente C.V. es compleja y prestar sus servicios al uso ilegal de tecnología puede obedecer a otras razones más de índole personal, lo que es un problema grave, ya que empieza a actuar por su cuenta o al servicio de grupos de interés en contra de la cadena de mando institucional.
La agente C.V. solicitó un tribunal de ética por una denuncia por acoso sexual contra el C.A. (contralmirante) M.V., pero antes de que un nuevo escándalo de estas características se sumara a las denuncias de corrupción, según nuestras fuentes, el C.A. H.M., jefe del Estado Mayor, resolvió la situación tratando de arribar a pedidos de disculpas. De todas formas, la denuncia sigue su curso y se encuentra en el T.C.A.
La agente C.V., además de tener una importante presencia mediática como promotora de una empresa de plaza, aspira a ser nombrada en la ONU para tareas de Misiones de Paz, nombramiento para el que, de surgir, sería interesante tener en cuenta estos antecedentes.
Pegasus
Según datos oficiales y algunos aportados por nuestras fuentes, 231 barcos ingresaron en forma ilegal a aguas territoriales sin ser detectados por los dos servicios de inteligencia de la Armada (el naval y el de Prefectura), a lo que hay que agregar que se desconocen alertas de esos servicios dados en los casos de corrupción o de tráfico de mercadería en los puertos.
A instancias del exministro del Interior Nicolás Martinelli, se habría cedido, junto a equipamiento militar israelí, el software espía Pegasus, que hoy está al servicio y uso de uno de los grupos en pugna.
Pegasus es un programa espía desarrollado por la empresa israelí de ciberarmas NSO Group, diseñado para instalarse de forma encubierta y remota en teléfonos móviles con iOS y Android. Si bien NSO Group comercializa Pegasus como un producto para combatir el crimen y el terrorismo, gobiernos de todo el mundo lo han utilizado habitualmente para vigilar a periodistas, abogados, disidentes políticos y activistas de derechos humanos. La venta de licencias de Pegasus a gobiernos extranjeros debe ser aprobada por el Ministerio de Defensa israelí.
A partir de septiembre de 2023, los operadores de Pegasus pudieron instalar remotamente el software espía en versiones de iOS hasta la 16.6 mediante un exploit de cero clic. Si bien las capacidades de Pegasus pueden variar con el tiempo debido a las actualizaciones de software, generalmente es capaz de leer mensajes de texto, espiar llamadas, recopilar contraseñas, rastrear la ubicación, acceder al micrófono y la cámara del dispositivo objetivo y recopilar información de las aplicaciones.
El spyware se puede instalar en dispositivos que ejecutan ciertas versiones de iOS (el sistema operativo móvil de Apple), así como en algunos dispositivos Android. En lugar de ser un exploit específico, Pegasus es un conjunto de exploits que utiliza muchas vulnerabilidades en el sistema. Los vectores de infección incluyen hacer clic en enlaces, la aplicación Fotos, la aplicación Apple Music e iMessage. Algunos de los exploits que utiliza Pegasus son de cero clic, es decir, se pueden ejecutar sin ninguna interacción de la víctima. Una vez instalado, se ha informado que Pegasus puede ejecutar código arbitrario, extraer contactos, registros de llamadas, mensajes, fotos, historial de navegación web, configuraciones, así como recopilar información de aplicaciones que incluyen, entre otras, las aplicaciones de comunicación iMessage, Gmail, Viber, Facebook, WhatsApp, Telegram y Skype. El uso de este equipo tiene millones de denuncias y demandas en el mundo entero.
Bandos en pugna
Uno de los grupos que hace uso de esta tecnología de inteligencia y que tiene acceso al Sistema de Gestión Policial, según nuestras fuentes, es el grupo bautizado por la interna de los oficiales de la Armada como “Los Teletubbies”, integrado por los contralmirantes M.V., J.R., M. de S. y G.L., para quien C.V. trabaja en forma directa. Este grupo, que integran oficiales con pretensiones de ocupar el cargo de comandante en jefe, se habría reunido el 19 de junio pasado en el Comando de la Flota para definir acciones concretas; la más urgente es detectar que oficiales están pasando información a la prensa y a la ministra Sandra Lazo. Entre algunas de las medidas, enviaron una carta firmada por un abogado, exigiéndole a Búsqueda que revele la identidad del "almirante Canaris", a lo que hasta ahora se ha negado.
El “almirante Canaris” había enviado una carta al semanario haciendo apreciaciones sobre expresiones del actual senador y exministro de Defensa, Javier García. En esa nota, el “almirante Canaris”, analizando quienes aspiran a suceder a Wilson, expresaba: “Y ahora García parece desconocer los rostros de los posibles sucesores, todos ellos fantasmas de su propio pasado ministerial. El actual comandante de la flota, el contralmirante Diego Vizcay, protagonista de aquel bochornoso episodio del pesquero chino, detenido ilegalmente en presunta infracción, en dudoso procedimiento al que el senador defendió con uñas y dientes para luego tener que recoger velas. El mismo senador que, a los pocos meses, aplaudió el hundimiento ilegal de tres buques contaminantes, un atentado ecológico violentando la ley y lo que establece el Marpol, que hasta la lancha auxiliar de la ROU 51 se tragó el mar de la incompetencia. ¿Y esa lancha, varada hasta hoy en el puerto como un símbolo de la desidia sobre cuatro tacos de madera? Compraron los repuestos, sí, pero la reparación sigue siendo un misterio, como los manejos de la gestión anterior, como los entresijos financieros de la lancha hidrográfica ‘Trieste’. Sobre este episodio, el exministro acompañó a Wilson y participó de las mentiras hechas a la Comisión de Defensa. Si fuera algo tan menor como se informó, ¿por qué hasta el momento no se ha podido dejar a la lancha nuevamente operativa?
Sigamos el desfile de los herederos de la tormenta. El actual jefe de Estado Mayor, el contralmirante Héctor Magliocca, en su gestión anterior se desempeñó como director de Material Naval, responsable del festín de carne desaparecida (35 toneladas), hecho que fue denunciado en Fiscalía por un capitán, el cual terminó siendo relevado y sancionado.
El actual director de Personal Naval, el contralmirante Gustavo Luciani, recordado en su gestión como jefe de Estado Mayor de la Armada, es de suponer que García lo conoce bien, ya que fue él quien lo castigó por decir una verdad grande como un templo, calificándolo de “Figureti”, fue sancionado con cinco días de arresto a rigor. En breve deberá responder por promover primero y ocultar después los desfalcos en la Dirección de Bienestar Naval y en Sanidad Naval, ambos bajo su mando.
Otro de los posibles candidatos es el actual encargado de despacho, el contralmirante José Elizondo. La designación de éste como comandante en jefe podría tener consecuencias legales, ya que un artículo de la Ley Orgánica de la Armada vigente lo impide, lo que podría traer amparos y reclamos de los demás almirantes.
Por último, el actual director de Finanzas, el contralmirante Miguel de Souza, quien ha sido recientemente sancionado con arresto a rigor por la ministra por brindar falsa información con el tema vinculado a Cardama, y el actual director de Material Naval y jefe del proyecto —de ¿construcción?— de las OPV, el contralmirante José Ruiz, quien también fue sancionado a rigor por razones sobre el mismo tema”.