Esta iniciativa incluirá “reformas al pilar de solidaridad intergeneracional del régimen previsional”, aseguró el ministro, según constan de la versión taquigráfica de la sesión.
“Entre ellas”, continuó, “se prevé incorporar una causal anticipada, con foco en las poblaciones más vulnerables, que habilite el acceso a la jubilación a los 60 años de edad y con 30 años de servicio”, manifestó Castillo. Además, también se pretende “modificar” el mecanismo de ajuste del suplemento solidario, añadió.
El secretario de Estado indicó que esto no está incluido actualmente en la exposición de motivos de la Rendición de Cuentas, pero “es un compromiso que el gobierno ha asumido para el segundo semestre de este año”, aseveró.
“Ambas medidas buscan dotar al sistema de mayores herramientas para afrontar futuras contingencias, combinando una mayor flexibilidad en el acceso al retiro con una protección reforzada para quienes enfrentan mayores dificultades para prolongar su vida laboral, en un marco que preserve también su sostenibilidad financiera”, argumentó el ministro de Trabajo frente a los diputados.
Libertad para el retiro
El pasado 28 de abril, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, indicó que la idea de la causal de retiro anticipado era dar “la libertad de optar por retirarse a partir de los 60 años”, pero a su vez incentivar a seguir trabajando hasta los 65 años con base en “tasas de reemplazo actuarialmente equilibradas”.
En ese orden, el jerarca señaló que, para aquellos trabajadores de menores ingresos, dicha causal también los incentivará a permanecer en actividad hasta los 65, pero “garantizará a través del suplemento solidario una jubilación no inferior a la establecida por el régimen vigente antes de la reforma de 2023”.