El mensaje que surge de la explicación de Aguirre para los nacionalistas es claro: tranquilidad, el líder aparecerá cuando llegue el momento.
“(Él quiere) llegar con un panorama más definido para que su figura no sea la que termine definiendo ganadores y perdedores dentro de una estructura”, opinó.
Problemas del Partido Nacional
A continuación, lanzó un segundo mensaje que perfectamente puede atribuirse a una visión del propio Lacalle Pou: “Uno de los grandes problemas que tiene el Partido Nacional históricamente es que los dirigentes locales están más pendientes de las municipales o de sus pequeños feudos que de la elección nacional. Creo que hay mucho de eso que se está jugando ahora. Y él prefiere mantener cierta distancia”.
“El Partido Nacional está viviendo como una reconfiguración de sectores, entonces ahí había conversaciones; veías intendentes, senadores, diputados, haciendo pequeñas negociaciones”, planteó. En su opinión, parece ser “un momento bisagra” para la fuerza política de cara a las próximas elecciones.
“En la última elección estaba el herrerismo, la 40, los intendentes. Y me dio la sensación de que hay un grupo de dirigentes de 40 años, de diputados, de intendentes del interior nuevos, que están buscando maneras de posicionarse”, opinó.
El director de El País calificó de “caótica” la organización del evento y quitó responsabilidad al Directorio del Partido Nacional, al señalar que la actividad fue organizada por la departamental de Rivera y no por el Directorio de la fuerza política.
Aclaró que la proclama que se leyó durante el evento “reivindica las bases históricas” del Partido Nacional y “no deja mucho lugar a dudas de que no hay muchas ganas de ningún lema común”.
Por otra parte, señaló que el discurso de Álvaro Delgado, presidente del Directorio del Partido Nacional, no fue central en el evento, como tampoco lo fueron los de otros dirigentes montevideanos.
En esta línea, Aguirre opinó que la marcha a Masoller es un “acto reivindicativo” de una forma de entender el país que en Montevideo se ve “muy lejana”.
“Creo que es una reivindicación de un sector del Uruguay que se siente muy postergado, que se siente muy lejos del debate político permanente y aprovecha que está en el foco para mostrar otra realidad, que está muy viva y que demanda atención de los tomadores de decisión”.