Los argumentos de Schipani
Para fundamentar su pedido, el legislador alegó que “la Universidad de la República es una institución fundamental de un país democrático, republicano y profundamente comprometido con la libertad” y que las dependencias universitarias “no pueden ser utilizadas, directa o indirectamente, para promover, justificar o legitimar el terrorismo”.
Otro de los argumentos del legislador fue que la exhibición de la misma película ya había sido suspendida el 12 de agosto en la Facultad de Información y Comunicación (FIC). “En aquella oportunidad sostuvimos, como lo hacemos ahora, que una cosa es estudiar, analizar y debatir críticamente cualquier fenómeno político o conflicto internacional y otra muy distinta brindar las instalaciones de la Universidad pública para la difusión y legitimación de propaganda vinculada a una organización terrorista”, expresó.
En el caso de la proyección de la película en la FIC, la actividad no fue suspendida por autoridades universitarias, sino por el gremio estudiantil de ese centro (Ceico) que fue el organizador del evento. Decidieron suspenderla tras comprabar que la actividad estaba siendo convocada con un afiche que no habían aprobado.
Finalmente, Schipani solicitó al director del Cenur Litoral Norte que dispusiera que la exhibición prevista para ese jueves no se realizara en dependencias del centro universitario, siguiendo —según señaló— “el criterio adoptado oportunamente ante su anunciada exhibición en la Facultad de Información y Comunicación”.
La solicitud no impidió que la actividad se concretara este jueves en Salto, donde La Gran Palestina terminó proyectandose ante una sala llena.