El nuevo régimen, que busca instalar un Sistema Previsional Común, comenzará a regir a partir del año 2032.
Según señala el proyecto, a quienes configuren causal jubilatoria a partir del 1° de enero de 2033, los regímenes anteriores correspondientes a cada ámbito de afiliación les serán aplicables parcialmente de acuerdo a un estatuto jurídico de convergencia con el Sistema Previsional Común.
El proyecto establece además que las personas, una vez jubiladas, podrán optar por seguir trabajando.
Los actuales jubilados no entran en la reforma pero sí obtendrán la posibilidad de trabajar estando jubilados.
Uno de los temas más debatidos en el oficialismo fue la fórmula de cálculo de la tasa de remplazo. En la actualidad se toma el promedio de los últimos 10 años, mientras el proyecto establece un período de 25 años.
El gobierno asegura que los haberes jubilatorios de las personas alcanzadas por la reforma no serán inferiores a los actuales, y que es probable que las pasividades más sumergidas en la actualidad sean más elevadas. En contrapartida, el Frente Amplio (FA) señala que las personas van a tener que trabajar más años para poder jubilarse.
La senadora del Frente Amplio, Silvia Nane, hizo referencia a los cálculos que presentó el Poder Ejecutivo durante el tratamiento en el plenario del proyecto de reforma de la seguridad social.
“Acá estamos tratando de entender datos del Banco de Previsión Social (BPS) que llegaron ayer de tarde que no corresponden con los que pedimos y que además están incompletos”, afirmó.
Nane sostuvo que durante el tratamiento del proyecto en la comisión especial del Senado desde el 9 de noviembre, el Poder Ejecutivo fue convocado en tres oportunidades, en dos el Pit-Cnt, y varias de las organizaciones que participaron en el diagnóstico.
“En ninguna de las tres comparecencias, el Poder Ejecutivo mostró cálculos que permitieran concluir que todas las jubilaciones aumentaban, y vienen insistiendo en eso el ministro de Trabajo y la ministra de Economía”, aseguró la legisladora.
Nane afirmó que los cálculos se basan en promedios de altas jubilatorias y “está claro que en base a los promedios, no se puede sacar conclusiones categóricas sobre todos y cada uno de los trabajadores”,
La senadora indicó que se tomaron a individuos con los mejores niveles de cotización al sistema previsional y de ahí se infirió lo que sucederá con el resto de la población.