Según los especialistas, la operación llevada a cabo por el equipo médico de cirugía torácica dirigido por el profesor Stefano Margaritora era de bajo riesgo.
La Santa Sede había estimado que la convalecencia duraría aproximadamente una semana, cuando falta menos de un mes para un largo viaje del papa a Uruguay, Argentina y Perú, previsto entre el 6 y el 17 de noviembre.
Agenda cancelada por una semana
Todas sus citas han sido canceladas hasta el 20 de octubre, incluida una gran misa el miércoles para la clausura de una asamblea mundial sobre la familia, en la que será reemplazado por el cardenal Luis Antonio Tagle.
La legislación de la Iglesia católica no contempla mecanismos especiales en caso de enfermedad del papa, cuyo mandato es vitalicio.
Marco Scarci, especialista en cirugía torácica en el Reino Unido, declaró a la AFP que no se trata de "una operación particularmente arriesgada" y que espera que el papa se recupere pronto, aunque "podría tardar hasta tres meses en recuperar su nivel de forma física previo a la operación".
En cuanto al viaje a América del Sur, el profesor Federico Venuta, jefe del servicio de cirugía torácica del hospital Policlínico Umberto I de Roma, precisó a la AFP que "por regla general, se recomienda evitar los viajes en avión durante unos veinte días después de estas intervenciones".