El hombre se niega, dice que no va a sacar la bandera. Los guardias insisten, le piden que baje. Contesta que lo hará cuando llegue su compañero de trabajo. A la media hora se encuentra con los guardias, ya en la calle, y como no queria problemas, les propone que apenas vean un lugar libre, cerca, le avisen. Pero los guardias insisten con que debe quitar la bandera.
Ya harto Ismael les dice que ni va a quitar la bandera, ni moverá el auto. Y se va a cumplir con su trabajo.
Pero poco después suena el timbre nuevamente y del otro lado dos efectivos policiales de la seccional 10ª le exigen que baje. Estos le dicen que debe quitar la bandera o correr el auto.
Ismael pensó….”me voy a pasar el día en vueltas en la comisaría y ta, vine a trabajar, no quiero líos”…. El auto, con sus herramientas dentro y la bandera, terminó estacionado a cuatro cuadras del lugar.
En su edición del viernes, el semanario Brecha agrega más datos. Una vecina, que siguió todo el incidente desde su balcón porque vio llegar un patrullero, le preguntó a los policías que pasaba y estos contestaron “el señor tiene una bandera que no corresponde, estamos en guerra”.