Desaprobación y aprobación
Los datos marcan un cambio respecto a la evolución de la evaluación presidencial durante el último año. En el tercer bimestre de 2025, el 46% de los encuestados aprobaba la gestión de Orsi y el 22% la desaprobaba. En las mediciones posteriores, ambas cifras comenzaron a acercarse hasta que, hacia finales de ese año, la desaprobación superó a la aprobación.
Durante 2026, la tendencia negativa para el mandatario continuó durante los primeros meses. La desaprobación pasó del 41% en el primer bimestre al 46% en el segundo y alcanzó el 56% en el tercero. En el cuarto bimestre descendió al 55% y en la medición de setiembre y octubre retrocedió otros tres puntos, hasta el 52%.
La aprobación siguió el recorrido inverso. Comenzó 2026 en 37%, bajó al 29% en el segundo bimestre y al 24% en el tercero. Después registró una leve recuperación y, en la última medición, se mantuvo en 26%.
Diferencia según el voto
El estudio también identificó una marcada distancia entre la evaluación de Orsi por parte de quienes votaron al Frente Amplio (FA) y quienes respaldaron a la coalición republicana en las elecciones de octubre de 2024.
Entre los votantes frenteamplistas, el 54% aprueba la gestión presidencial, el 23% no la aprueba ni la desaprueba y el 22% la desaprueba. En la medición anterior, la aprobación en este grupo había alcanzado el 56%, mientras que la desaprobación se ubicaba en el 19%.
Entre quienes votaron a los partidos que hoy integran la oposición, en cambio, la evaluación es mayoritariamente negativa. Solo el 5% aprueba la gestión de Orsi, el 15% mantiene una posición neutral y el 79% la desaprueba.
Factum señaló que esta diferencia entre los electorados del oficialismo y la oposición se mantiene en línea con lo observado en mediciones anteriores.