También fue rechazado por el sindicato. “Acá hay un negocio financiero”, afirmó Kreimerman. Y agregó: “El presidente de la República [Luis Lacalle Pou] dijo que la OSE no va a pagar nada, pero es una verdad a medias. No va a pagar nada mediante la construcción, pero una vez terminada la planta y se habilite para la operación se le va a pagar [al inversor] un canon de millones de dólares”.
Para el sindicato el inversor no solo va a recuperar su inversión, sino que también va a obtener una ganancia. “El dinero con el que OSE va a pagar esto sale de las tarifas”, sostuvo Kreimerman.
A juicio de Ffose le parece “raro” que digan que el proyecto no vulnera el artículo 47 de la Constitución de la República porque la empresa pública lo opera y el privado lo mantiene. “Queremos alertar que cada vez que exista un problema de agua potable va a ser un problema de operación o de mantenimiento”, concluyó.