Además, subraya el documento, "no contempla la necesidad de nuevos ingresos para financiar el sistema. No toma en cuenta las inequidades existentes dentro del propio sistema, ni analiza otras posibles fuentes de financiación.
Uno de los puntos más complicados, que ya ha sido muy cuestionado por las organizaciones sociales y el Pit-Cnt, está en que, de aprobarse en el Parlamento, con esta reforma "la mayoría de las personas van a tener que trabajar más tiempo y jubilarse con menos ingresos".
Lo que el gobierno plantea en este proyecto es que "el aumento de la edad jubilatoria y las modificaciones en la tasa de remplazo son las únicas variables de ajuste frente al déficit del sistema previsional".
"No compartimos esa filosofía y por eso rechazamos el proyecto", sentencia el FA.
Por otro lado, la coalición de izquierda entiende que "no es posible reformar un área tan sensible con un trámite exprés y de espaldas a la gente". Este es un tema que demanda un "debate riguroso y profundamente democrático".
En esa línea, se recordó: "Nuestra fuerza política desarrolló en los últimos dos años un trabajo riguroso, responsable y unitario a cargo de más de treinta expertos en Seguridad Social, que nos permitieron desarrollar insumos que compartimos con el conjunto de la sociedad pese a la no convocatoria a ámbitos de diálogo".
Por lo planteado en las líneas anteriores, el FA enfatiza: "Comenzamos hoy un proceso de debate a lo largo y ancho del país en el que las y los expertos, nuestras legisladoras y legisladores, dirigentes sectoriales y de base, recorrerán cada comité de base del país para construir en conjunto una posición que nos permitirá llegar al Plenario Nacional del próximo 26 de noviembre con el aporte del Frente Amplio al intercambio que se desarrollará en la sociedad uruguaya".
Y concluye: "La reforma necesaria requiere sustentabilidad financiera y social. Cuenta nuestro país con el Frente Amplio para aportar en ese camino a la reforma que Uruguay necesita".