ver más

Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de {}. Si ya formas parte de la comunidad, .

{# Opciones de Suscripción #} {# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #} {# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %} {% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}

{{m.shortDescription}}

{{m.title}} {{m.price}} mensual
{# {% endif %} {% endfor %} #} {# estos links no sé como se llenarian #}

"La teoría del derrame no camina": impresiones sobre la Estrategia Nacional de Desarrollo

Para Judith Sutz, hay que enfatizar en la necesidad de articular calidad de vida, equidad y sostenibilidad en la Estrategia Nacional de Desarrollo.

La presentación de las bases para la Estrategia Nacional de Desarrollo abrió un proceso ambicioso y, según la investigadora y docente Judith Sutz, con señales alentadoras. “Mi impresión es muy buena”, afirmó y destacó que existe “una amplísima voluntad de diálogo” y una apertura real a cuestionamientos, incluso desde la academia.

Sutz, entrevistada en Legítima Mañana, subrayó que, a diferencia de otras experiencias, no se trata de validar decisiones ya tomadas. El proceso permite discutir “cuestiones muy difíciles, muy complicadas”, aun con plazos exigentes para aterrizar propuestas concretas en pocos meses.

Para la investigadora, el eje debe estar claro desde el inicio. “Por una parte, lo que se busca, y creo que en eso vamos a estar todos de acuerdo, es que una Estrategia Nacional de Desarrollo apunta al crecimiento sostenido de la calidad de vida de la población. Y se mide de esa manera, si otras cosas avanzan, pero eso no avanza, entonces eso no es una estrategia nacional de desarrollo. Podrá ser una estrategia nacional de crecimiento, podrá ser una estrategia nacional de competitividad, de productividad, de lo que tú quieras, pero de desarrollo no es".

"La teoría del derrame no camina"

¿Cómo se construye ese crecimiento sostenido de la calidad de vida? Ya no hay que discutirlo más, todos estamos de acuerdo. La teoría del derrame no camina, no caminó durante 40 años”, señaló. Es decir, el crecimiento por sí solo no garantiza mejoras en el bienestar general.

El problema, entonces, no es conceptual sino práctico. A pesar de ese consenso, el discurso económico sigue girando en torno a la necesidad de ser más competitivos, más productivos, de agregar valor. Para un país pequeño como Uruguay, ese camino parece inevitable. Pero los indicadores, advirtió, no muestran avances claros en esa dirección, ni mucho menos en su traducción en bienestar generalizado.

Crecimiento y bienestar

La Estrategia Nacional de Desarrollo enfrenta así una tensión central, cómo articular competitividad, productividad y sostenibilidad sin reproducir esquemas que ya demostraron sus límites. Sutz subraya que estos objetivos no pueden pensarse por separado. La mejora económica no puede lograrse a costa del deterioro ambiental, ni postergando la reparación de daños para más adelante. La sustentabilidad debe ser simultánea, no correctiva.

A esta complejidad se suma la dimensión social. No basta con crecer mejor ni con producir de forma más eficiente, el desafío es que ese proceso impacte de manera directa en la calidad de vida, particularmente de quienes están en posiciones más vulnerables. Allí es donde, según plantea, la academia puede aportar, desde el conocimiento, herramientas para que esa articulación sea posible.

Embed - #37 Legítima Mañana | Con Leandro Grille, Agustina Alejandro y Natalia Carrau

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo