Señaló que el Poder Ejecutivo presentó “un litro de leche”, en referencia al texto original, al que luego se le fue añadiendo “agua” en referencia a las negociaciones en la interna de la coalición. “Nosotros teníamos un litro de leche, se le fue echando agua, agua, agua, pero sigue siendo leche. Cuando sea agua no se tiene reforma. Entiendo las posiciones de todos los partidos”, opinó.
No obstante aseguró que los cambios no desvirtúan el “espíritu” de la reforma y que si eso sucediera “sería mejor no tener reforma”. “Se van modificando cosas que nosotros creíamos a priori que no deberían modificarse. La realidad es muy fuerte. Tras los aportes de los partidos políticos debemos preguntarnos si es una buena reforma. Mi respuesta es que sí, porque para empezar es mucho mejor que lo que tenemos y es sostenible”, dijo.
Igualmente sostuvo que la propuesta inicial era “económicamente más sustentable” que el texto que a ser acordado.
Acerca de las discusiones con los socios de la coalición dijo que se guía por tres palabras: prudencia, paciencia y equilibrio. “A mí me guían tres palabras: prudencia, paciencia y equilibrio. Mi rol es el de gobernar el país y sostener una coalición que se comprometió a determinadas cosas. Todo lo que esté alineado con ese rol lo voy a hacer, y todo lo que no se alinee con eso voy a contar hasta 1.300”, indicó.