Sánchez cerró su reflexión con una referencia que trasciende las creencias religiosas: «Compartimos una misma fe: la fe en que otro mundo es posible y que vale la pena luchar para construirlo».
La dimensión social y política de los mensajes papales también estuvo presente en las declaraciones del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, quien puso sobre la mesa una cuestión que históricamente ha generado tensiones y debates dentro de la izquierda: la relación entre el cristianismo y las ideas progresistas.
«Tenemos cierto complejo de decir que somos de izquierda y cristianos, y es lo que hay que abatir», sostuvo Pereira. También destacó la actitud de los dos últimos pontífices al señalar que Francisco y León XIV «se animaron a desafiar al sistema duramente, como muy pocas personas lo han hecho en la humanidad».
Una de las figuras más importantes del planeta
Desde el Partido Colorado, el senador Pedro Bordaberry puso el acento en la dimensión institucional y diplomática de la visita. «Recibimos al pastor de una Iglesia de 1.400 millones de fieles, a un Jefe de Estado y a una de las personalidades más importantes del planeta», escribió, subrayando las distintas dimensiones de la figura que llegó al país.
El senador nacionalista Rodrigo Goñi, por su parte, destacó la imagen de unidad que dejó el encuentro entre los principales referentes partidarios. «Gracias Papa León XIV, por regalarnos este encuentro y recordarnos que nos une algo más profundo que nuestras diferencias», expresó.
Goñi consideró que la fotografía de los líderes de los partidos juntos «expresa una unidad que nos fortalece y nos muestra el camino hacia el mejor futuro para los uruguayos».
También el senador de Cabildo Abierto Guido Manini Ríos se sumó a los mensajes de bienvenida. A su llegada a Uruguay, en la Plaza Independencia, León XIV había pronunciado un discurso en el que se refirió a la defensa de la vida y de los más frágiles, además de evocar el Éxodo del pueblo oriental a partir de los elementos representados en la base del monumento a José Artigas.
Manini Ríos calificó la intervención como un «brillante discurso» y destacó la «magistral descripción» del episodio histórico. «Bienvenido Su Santidad. Ojalá que su mensaje sea comprendido por todos los uruguayos», escribió.
En un escenario político habitualmente atravesado por las diferencias, la presencia de León XIV permitió que dirigentes de distintos partidos compartieran una misma fotografía y encontraran puntos de contacto en sus mensajes públicos. Las coincidencias, al menos durante la visita, estuvieron en la defensa de la dignidad humana, la atención a los más vulnerables y el reconocimiento de la importancia del diálogo.