El subsecretario destacó que el fenómeno ya no puede considerarse circunscripto a determinados países y recordó que, en América Latina, las últimas ocho elecciones fueron ganadas por gobiernos que, de una u otra forma, se identifican con posiciones de ultraderecha.
El giro hacia una derecha más radical
Uno de los ejes centrales de su análisis es el cambio producido desde la caída del Muro de Berlín. Briozzo señaló que su generación vivió en 1989 el derrumbe del bloque socialista y, con él, la pérdida de centralidad de conceptos que habían formado parte del lenguaje político de la izquierda. “Participé del hecho de haber borrado del diccionario lo que hasta el día anterior era nuestro leitmotiv: revolución, socialismo, poder popular”, sostuvo.
A partir de allí, explicó, se instaló la idea de que era posible combinar el neoliberalismo económico con una democracia basada en derechos. Ese modelo permitió, según su interpretación, avanzar en determinadas agendas sociales y culturales mientras se mantenían estructuras económicas caracterizadas por la desigualdad. Sin embargo, Briozzo considera que ese equilibrio se encuentra actualmente en crisis.
“Ya no les sirve eso”, afirmó, al referirse a los sectores que concentran el poder económico a escala global. En su análisis, el capitalismo atraviesa una nueva etapa en la que el avance económico del neoliberalismo aparece acompañado por un retroceso de derechos. Para ejemplificarlo, mencionó una frase del presidente argentino Javier Milei durante su llegada al gobierno: “Basta de ese adefesio de que hay un derecho para cada necesidad”. Para Briozzo, la recepción de ese discurso constituye una señal del cambio político que atraviesan las sociedades. “Creo que eso es lo grave en lo político de la crisis que estamos viviendo”, afirmó.
Volver a discutir las ideas de la izquierda
El libro también busca interpelar a una izquierda que, según Briozzo, durante décadas dejó de utilizar determinadas categorías políticas por considerarlas superadas. Su propuesta apunta especialmente a las nuevas generaciones y busca recuperar una discusión ideológica que considera necesaria frente al crecimiento de la ultraderecha.
El subsecretario explicó que la muerte de José Mujica también fue un factor que reactivó el proceso de escritura. Mientras distintas personas eligieron homenajear al expresidente mediante murales, música o performances, Briozzo optó por hacerlo desde la escritura. El ensayo fue finalmente concebido como un texto dirigido a los jóvenes y, según explicó, propone una lectura crítica de la situación actual y algunas ideas sobre los caminos que podría recorrer la izquierda.
Briozzo señaló que el libro analiza lo que considera cinco crisis sistémicas y aborda, entre otros aspectos, las características actuales del capitalismo y el papel del imperialismo estadounidense. La última parte del ensayo, reconoció, es la más arriesgada: allí plantea propuestas sobre cómo debería avanzar la izquierda frente al nuevo escenario internacional.
“Lo más atrevido es la parte final donde propongo algunas ideas con respecto a por dónde avanzar”, sostuvo. En ese sentido, su planteo parte de una premisa, frente a una ultraderecha que avanza a escala global, la izquierda necesita reconstruir un horizonte político propio y recuperar la capacidad de discutir no solo políticas concretas, sino también el modelo de sociedad que pretende construir.