El decreto también permite una mayor conexión con todos los países vecinos, informó el ministro.
En su evaluación, Silveira consideró que hubo “extremismo ideológico” del Gobierno anterior y los perdedores fueron los consumidores brasileños.
Con el corte de suministro, Roraima dependía de centrales térmicas alimentadas con gasoil y gas natural, elevando el preciode la energía.
La planta de Guri, con 10.200 megavatios de capacidad instalada, se encuentra entre las diez más grandes del mundo y la línea de transmisión a Brasil fue inaugurada en 2001 por los entonces presidentes Hugo Chávez y Fernando Henrique Cardoso.
El decreto también prevé la posibilidad de importar energía para atender sistemas aislados, con el objetivo de reducir costos y preservar la operación segura de los sistemas atendidos por importaciones.
(Redacción en base a Nodal)