Ante la contundencia de estas afirmaciones, según publica este viernes El Obervador, el narcotraficante Sebastián Marset desistió de la idea de que su familia se entregue en Uruguay, lo que implicaba también entregarse él en una última instancia.
Según el matutino, el abogado de Marset, Santiago Moratorio, hizo saber a los fiscales que si alguno reconsidera la propuesta Marset podría cambiar de opinión.
La propuesta de Marset, que le planteó a tres fiscales y al entonces ministro del Interior, Luis Alberto Heber, por medio de su abogado, era una entrega en etapas con el objetivo de que sus familiares y él en última instancia comparecieran en Uruguay y evitaran ser detenidos en Paraguay, único país en el que son requeridos por narcotráfico y dónde saben que serán entregados a Estados Unidos por la intervención directa de la DEA.