El las conversaciones con el secretario de la Presidencia confirmaron al respecto que la bancada está haciendo un “esfuerzo” para que la Rendición de Cuentas no sea de gasto cero –tal como lo establecieron los lineamientos del Ministerio de Economía al resto de los incisos– y que de hecho es “poco probable que lo sea”.
Las prioridades
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, anunció hace tres semanas a la salida del Consejo de Ministros que el proyecto de ley tendrá cuatro prioridades: la infancia, las políticas de seguridad, las personas en situación de calle y el empleo.
El jerarca confirmó entonces que quedará “inalterado” el compromiso asumido en el Presupuesto el año pasado, lo que implica que no se modifique el perímetro fiscal establecido en esa ley.
Oddone agregó que los aumentos de las transferencias sociales a partir del 2027 –anunciados por el presidente Yamandú Orsi como fruto del diálogo social– demandarán un gasto superior a los US$ 30 millones.
Inyección de recursos adicionales
En esa línea, el MPP procura que la inyección de recursos adicionales no sea solamente para lo contenido en el diálogo social sino que se prioricen otras políticas.
Varios dirigentes del Frente Amplio –incluidos ministros del gobierno– han deslizado en los últimos días su intención de que Oddone habilite un mayor espacio fiscal. El propio Orsi había declarado el 26 de mayo que están “peleando” para que en la Rendición de Cuentas haya “unos recursos más”.
Sánchez, en tanto, adelantó a los diputados algunas novedades y “señales” que busca brindar el proyecto de ley y que serán comunicadas por el gobierno en los próximos días.
El Poder Ejecutivo debate además puertas adentro si incluir en la Rendición de Cuentas modificaciones a los beneficios para la compra de autos eléctricolos –sobre los que hay diferencias entre el ministro de Economía y sus colegas de Industria y Ambiente– y ya descarta incorporar a ese proyecto la creación de Ministerio de Justicia.