“A veces en los cargos políticos está la tentación de que yo vengo y pongo a los míos y a otra cosa. Yo no creo que sea la mejor manera. Al contrario: la clave del funcionamiento de una institución pública es confiar en los que están, trabajar con ellos y aprender de ellos”, apuntó.
Cargo complicado
Precisó que la tarea que deja “en parte se parece a un consultorio psicológico”. “Es atender a gente que viene con dramas, problemas, dificultades, conflicto y todo eso hay que saber manejarlo, atenderlo; tienen que sentir que son contenidos, comprendidos y que hay respuestas que se dan. Creo que todo eso lo cumple este ministerio”.
“Quienes tenemos la responsabilidad a nivel de cargos políticos hoy estamos, mañana no estamos, así es la vida”, sostuvo.
“Los voy a extrañar, voy a extrañar al ministerio, lo digo con franqueza. No es que me voy diciendo: 'Fa, me voy a sacar este clavo'. Al contrario, aprendí a querer este laburo y obviamente también compartiéndolo con un equipo de dirección que es excelente que queda”, concluyó.