Para avanzar en el diseño del plan, se apelará a un diálogo, basado en los aportes de todas las partes y el compromiso, que en política implica el arte de alcanzar acuerdos, indicó.
“No vamos a hacer más de lo mismo. Haremos una política de largo plazo para lograr cambios a un problema estructural”, remarcó el ministro, quien aclaró que el plan seguirá las prioridades trazadas al asumir: homicidios, violencia, control de armas y reforma penitenciaria. “La seguridad no es solo un tema policial”, aclaró.
Carlos Negro hizo un balance de los primeros meses de gestión
El ministro repasó algunas de las acciones de la cartera que dirige en los primeros cuatro meses de gestión: se aumentó el patrullaje en todo el país, se reforzó la capacitación, se aplicaron mecanismos de disuasión focalizada, se trabajó con base en evidencia en el diseño de operaciones, se generó un ámbito de diálogo permanente con sindicatos y se negoció un plan de trabajo con el Banco Interamericano de Desarrollo.
Asimismo, se fomentó la labor de la Policía Comunitaria, se rediseñó la política de género y la asistencia en salud mental, se fortaleció el programa Pelota al Medio, se invirtió en tecnología e inteligencia en el control y la represión del delito en las calles, y se procuró el rediseño del Instituto Nacional de Rehabilitación y la educación policial, entre otras medidas.
“Hay gestión de la emergencia en seguridad y hay planificación. El ministerio trabaja en dos velocidades. Estamos cambiando la rueda con el auto en movimiento”, manifestó Negro.
Embed - Palabras del ministro del Interior, Carlos Negro
Objetivos de los Encuentros en Seguridad para el diseño del plan
* Recoger múltiples perspectivas de los problemas de seguridad.
* Profundizar el diagnóstico y sugerir prioridades estratégicas.
* Formular propuestas de intervención realistas y contextualizadas.
* Identificar consensos básicos y registrar disensos legítimos.
* Establecer compromisos de corresponsabilidad entre actores estatales, políticos y sociales.
Se promoverá una amplia participación de:
- Partidos políticos con representación parlamentaria.
- Instituciones de los tres poderes con presencia de agencias de Gobierno nacional y participación de los subnacionales.
- Academia y expertos en seguridad pública.
- Organizaciones sociales.
- Sector productivo: empresas y sindicatos.
Apoya el proceso el Consejo Internacional de Observación y Cooperación, integrado por:
- Banco Interamericano de Desarrollo.
- CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
- Mercado Común del Sur (Mercosur).
- Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
- Organización de Estados Americanos.
- Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
- El Plan Nacional de Seguridad Pública.
Este instrumento del Gobierno concibe la seguridad pública como una responsabilidad compartida entre diversas agencias del Estado y la sociedad, así como un campo de intervención que exige planificación a largo plazo, participación democrática y uso intensivo de la evidencia.
La ejecución y el monitoreo del plan comenzarán en marzo de 2026.
Cinco fases
Diagnóstico: Informe técnico sobre violencia y criminalidad (marzo-junio de 2025).
Encuentros por Seguridad: Espacios de diálogo político y social (julio-diciembre de 2025).
Propuesta técnica: Construcción programática (julio 2025-enero 2026).
Propuesta política: Definición de prioridades finales (enero 2026).
Validación social: Registro de consensos y disensos, compromiso institucional (febrero de 2026).