“Llegamos hasta la Torre Ejecutiva para pedirle al presidente Lacalle que deje de solidarizarse con el opresor”, señalaron los oradores. “La población de Gaza, de dos millones doscientas mil personas, la mitad de ellas menores de edad vive encerrada en la cárcel a cielo abierto más grande del mundo, sometida desde hace 16 años a un inhumano bloqueo por aire, tierra y mar. Está siendo bombardeada indiscriminadamente desde hace 14 días. Además, el régimen israelí cortó el suministro de agua, electricidad, combustible, alimentos y medicamentos. La crisis humanitaria generada no tiene antecedentes ni proporciones. La Convención Internacional para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio lo define como la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico o religioso, mediante actos como el asesinato de miembros del grupo, la imposición de daños corporales y la imposición de condiciones destructivas”, agrega ilustrando la situación que vive el pueblo palestino.