-
Adhesión al impuesto mínimo global: Proyectada a partir del año 2027.
Productividad y relaciones laborales: Integración a un programa orientado a la recolección de evidencia en la materia.
Estudio económico regulatorio: Análisis de las brechas entre los estándares normativos nacionales y los requeridos para integrar la organización.
Asimismo, Oddone enfatizó que la adopción de estándares internacionales como los de Basilea permitió consolidar un sistema financiero sólido por más de dos décadas, al tiempo que la sostenibilidad fiscal preservó el grado de inversor y el menor riesgo país de la región. En contrapartida, sostuvo que Uruguay está en condiciones de exportar experiencias consolidadas como la trazabilidad ganadera, el Plan Ceibal y la transformación energética, impulsando a la vez un debate abierto y consensuado con la sociedad civil, la academia, el sector empresarial y el sistema político sobre la relación futura con el organismo.
Estrategia de inserción y reconocimiento internacional
Por su parte, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, valoró el acercamiento con la OCDE como parte de una estrategia de inserción activa en el mundo para encontrar alianzas estratégicas que aborden prioridades nacionales en educación, trabajo, empleo para pymes y productividad.
A su turno, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, destacó el posicionamiento del país en el ámbito regional y global: «Uruguay ha construido fortalezas a las que muchos países aspiran: instituciones sólidas, estabilidad macroeconómica y una capacidad poco común para sostener reformas a lo largo del tiempo». Cormann recordó además que la nación participa actualmente en 10 ámbitos de la OCDE y ha adherido a 21 instrumentos jurídicos del organismo internacional.