Según la dirigente, el no llenado de vacantes ha derivado en que “el trabajo que antes hacían cinco personas hoy lo hacen dos”, generando sobrecarga, deterioro de la calidad de los servicios y afectación directa a la salud laboral. “Hoy tenemos atrasos en las jubilaciones por falta de personal; nos faltan trabajadores en todas las empresas públicas, en la salud y en la educación”, remarcó.
Tercerización y reclamo por el 6+1 en educación
Pereira cuestionó la tercerización en el Estado, a la que calificó como “una solución que precariza la vida de las trabajadoras y los trabajadores, que no tienen derecho a nada”.
En materia educativa, ratificó la exigencia de invertir el 6% del PBI en educación más un 1% en investigación e innovación de forma inmediata, no al final del quinquenio. “La educación necesita más dinero y no podemos seguir recortando”, sostuvo, y señaló que la Universidad de la República sigue arrastrando una deuda histórica en materia de financiamiento.
Desigualdad social y pobreza infantil
Uno de los tramos más enfáticos de su discurso estuvo dirigido a denunciar la desigualdad social y la pobreza infantil: “El hambre no puede esperar a que el gobierno vea de dónde va a sacar esa plata. Nos da vergüenza tener estos niveles de pobreza; debemos tener políticas claras y soluciones ya”.
También vinculó la vulnerabilidad social con problemas de seguridad, señalando que “los niños pobres se convierten en rehenes del narcomenudeo” y cuestionando que no se aborde con la misma firmeza a “los delincuentes de cuello blanco que blanquean dinero en el sistema financiero”.
Reforma tributaria y financiamiento político
Pereira insistió en que se deben aplicar políticas tributarias más progresivas: “Queremos volver a un Uruguay donde pague más el que tiene más para garantizar los derechos de los que tienen menos”. Además, reclamó que el Parlamento apruebe la ley de financiamiento de los partidos políticos para asegurar que “el crimen organizado no financie campañas”.
En el cierre, expresó solidaridad con el pueblo argentino, que “está dando la lucha en la calle” frente a vetos a leyes vinculadas a jubilaciones, moratorias y discapacidad. Concluyó reafirmando el compromiso del movimiento sindical con la defensa de los trabajadores: “No nos cerramos al diálogo ni a la negociación, pero primero está el pueblo: más trabajo, más salario, mejor Uruguay”.