Brieba fue detenido el 30 de octubre de 1975, junto con su madre, Elisa, en la humilde vivienda donde residían en el barrio La Chimenea, cerca de Paso de la Arena. Brieba fue detenido en el marco de la “Operación Morgan”, lanzada por la dictadura contra la resistencia y en particular contra el PCU y la UJC.
Elisa Brieba fue liberada pocos días después, pero fue testigo de las torturas contra su hijo y otros compañeros y compañeras.
Años después dio su testimonio ante la Comisión Investigadora parlamentaria tras la recuperación de la democracia y presentó una denuncia ante la Justicia en 1985.
Tras la condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra Uruguay por el caso Gelman, el gobierno del Frente Amplio, encabezado por José Mujica, decretó que se desarchivaran los casos que habían quedado bloqueados por la Ley de Impunidad, entre ellos este. El caso se reabrió y el Observatorio Luz Ibarburu del Pit-Cnt es quien lo lleva adelante ante la Justicia. Los militares imputados son defendidos por abogados del Centro Militar.