Sostuvo que este “desmantelamiento” afecta el estatus sanitario del país. “La falta de funcionarios en lugares claves, de materiales de laboratorios y otros recursos necesarios para el correcto cumplimiento de sus servicios, pone al Ministerio en situación muy frágil y profundiza el alejamiento del Estado de la función de garantizar la seguridad e inocuidad de los alimentos a toda la población”, agregó.
Indicó que la asignación presupuestal del MGAP cayó 4% en 2020 y un 6% adicional en 2021. El recorte presupuestal acumulado en los dos años es de 16 millones de dólares (698 millones de pesos).
“Lo mismo que pasa a nivel nacional está pasando en el agro, los más débiles y vulnerables, los pequeños productores familiares y en especial los granjeros; no reciben los beneficios del huracán de cola que está haciendo crecer la economía del país y en especial el sector agroexportador. El crecimiento económico del país no se ve reflejado en las políticas públicas hacia el Desarrollo Rural y la ruralidad toda”, reflexionó.