Los críticos que nunca faltan, por su parte, lanzaron según su costumbre la teoría de que todo estuvo armado y que los "genios" de la agencia de publicidad oficialista idearon una fórmula para que todo el mundo se olvide de Astesiano y sus benditos chats que trajeron la noticia de que el presidente hacía seguir los pasos de su exesposa durante los viajes que realizaba al exterior. De esta manera, pensaron los fabricantes de humo, la gente se olvidará de los chats, y terminará hablando de la reconciliación y no de una pelea por culpa del excustodio recientemente procesado.
Nosotros, que no nos sumamos ni a la prensa rosa, ni a la amarilla y mucho menos a la multicolor, simplemente daremos la noticia: El presidente de la República, Luis Lacalle Pou, se encontró con su expareja, Lorena Ponce de León, en un evento de cuchillería criolla que se celebró el pasado viernes en Punta del Este, ¡Oh, qué coincidencia! (Lo demás corre por cuenta del que lo lee),