La infancia fue prioridad desde el primer día. El presupuesto aprobado es el mayor en primera infancia de la historia del país. Más becas, bonos reforzados para hogares vulnerables, tiempo pedagógico extendido. Y este año arrancaron los comedores en educación media: 40.000 estudiantes que van a poder almorzar en el liceo o en la UTU. Porque ningún gurí debería tener que elegir entre comer y aprender.
En seguridad, el gobierno apostó a resultados sobre eslóganes. Más de 20.000 cámaras de videovigilancia instaladas, 1.700 nuevos funcionarios policiales, mayor presencia territorial y una estrategia coordinada contra el crimen organizado que por primera vez involucra a Presidencia, Interior, Defensa, Economía, Cancillería e Inteligencia bajo un mismo marco. Y para no repetir el ciclo de cinco años a cinco años, se convocó a un diálogo interpartidario para construir una política de Estado en seguridad.
En salud, se regularizó el abastecimiento de casi 100 medicamentos que faltaban, se redujeron un 55 % las listas de espera en cirugías oftalmológicas infantiles y se incorporó la vacuna contra el meningococo al calendario sin costo para las familias. La salud de los gurises no puede depender del sueldo de sus padres.
En vivienda, el horizonte es concreto: 69.334 soluciones habitacionales proyectadas para el quinquenio, 175 cooperativas en obra, más de 5.400 viviendas en desarrollo y el programa Primera Vivienda para facilitar el acceso a la casa propia. Además, el programa Crece desde el Pie para acompañar a las familias desde el nacimiento, articulando salud, vivienda y desarrollo infantil. Para que ningún niño dé sus primeros pasos en una casa con piso de tierra.
¿Alcanza con un año? No. Quedan cuatro y el gobierno lo sabe mejor que nadie. Pero la dirección está clara, los compromisos se están cumpliendo y las decisiones difíciles ya se tomaron.
Un Uruguay para la gente no se construye en un discurso. Se construye gobernando. Y eso es lo que estamos haciendo.
Diputada Sol Maneiro