Ante ese escenario, el Frente Amplio concentró las negociaciones en Cabildo Abierto, el único sector de la oposición que mostró disposición a dialogar. Díaz señaló que la presidenta de la comisión, Silvia Ibarguren, intentó establecer contactos con la Coalición Republicana desde el ingreso del proyecto, pero no encontró una voluntad de negociación.
Negociaciones hasta las últimas horas
La diputada explicó que el proceso de negociación con Cabildo Abierto tuvo diferentes niveles. Por un lado, se desarrollaron conversaciones con los diputados de ese partido y, posteriormente, hubo una instancia de negociación en Torre Ejecutiva con Guido Manini Ríos, presidente de Cabildo Abierto.
Sin embargo, Díaz remarcó que durante buena parte del proceso no existía certeza sobre la posibilidad de aprobar la Rendición de Cuentas en general. “Hasta las últimas semanas que el proyecto entraba a Cámara, hasta las últimas horas, diría yo, no teníamos claro si íbamos a tener Rendición”, afirmó.
La definición de Cabildo Abierto de acompañar el proyecto llegó recién sobre el cierre de la semana anterior al tratamiento en el plenario. Para Díaz, ese acuerdo fue determinante para que pudiera abrirse la discusión del articulado.
Más de 300 artículos y 140 aditivos y sustitutivos
Una vez superada la votación en general, comenzó una extensa etapa de análisis artículo por artículo. La diputada destacó la magnitud del trabajo realizado durante las sesiones y señaló que se analizaron más de 300 artículos, además de más de 140 aditivos y sustitutivos.
La votación se extendió hasta la madrugada y culminó antes del vencimiento del plazo constitucional. “Terminamos hoy a las 2:15 de la mañana”, explicó Díaz, quien destacó que previamente se había realizado una planificación para contar con margen ante eventuales dificultades durante el tratamiento.
Con la aprobación en Diputados, el proyecto pasó al Senado, donde el Frente Amplio cuenta con mayoría propia. Sin embargo, Díaz advirtió que la segunda etapa no debe considerarse un trámite automático.
“Somos tercera cámara”
La legisladora puso el foco especialmente en las modificaciones que pueda introducir el Senado. Si el proyecto sufre cambios, deberá regresar a Diputados para su consideración, por lo que cualquier modificación puede abrir una nueva instancia de negociación.
“Si el Senado hace grandes modificaciones, también hay que tener en cuenta que las modificaciones que vengan del Senado también hay que negociarlas”, sostuvo.
Díaz recordó que incluso una modificación mínima puede provocar el regreso del proyecto a la Cámara de Diputados. “Si hay modificación de una coma, vuelve”, ejemplificó.