La ley define por agua mineral "el agua de origen profundo o endógeno gasificada o no, embotellada convenientemente para consumo familiar y que responde a los máximos exigidos por el Código Bromatológico", y la soda como "el agua potable gasificada mediante anhídrido carbónico, mineralizada y alcalinizada artificialmente o no".
La exoneración del IVA en aguas minerales y sodas es una de las pocas medidas que ha tomado el gobierno hasta el momento. En las últimas horas el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Isaac Alfie, dijo que la reducción de la tarifa de OSE, una medida reclamada para afrontar los costos domésticos de la crisis hídrica, supone incentivar el consumo, algo que el gobierno no quiere.
Alfie descartó este jueves la posibilidad de una reducción de la tarifa de OSE porque desde el gobierno no se quiere “incentivar” su consumo.
“Tenemos que pensar las cosas de manera razonable y racional. Usted lo que tiene ahora que hacer es ahorrar agua. Y ahorrar agua es ahorrar agua en general. No solo el agua que uno bebe y demás, esa no se puede ahorrar, tiene que ahorrar todo el resto. Por lo tanto, no tiene sentido”, dijo Alfie.
Durante una rueda de prensa el director de la OPP indicó que hay un porcentaje “muy alto” de agua que se usa para otras actividades y no para el consumo. “Si usted le baja el precio, lo más seguro es que ese uso se haga más intensivo y empeore la situación”, sostuvo.