Esta mala performance del candidato uruguayo estaba casi cantada, ya que en los últimos meses recibió duras críticas de numerosos organismos internacionales del campo de la salud, así como de distintas instituciones académicas y científicas locales, por la flexibilización de las medidas antitabaco. Las críticas apuntaban a que Salinas no le dio prioridad a la salud pública, que quedó rehén de una decisión motivada por presiones de la empresa tabacalera Montepaz con el pretexto de "controlar" la venta ilegal de cigarrillos.
Domenech pasó factura
Tras conocerse esta noticia, el senador cabildante Guillermo Domenech reconoció que Salinas perdió su chance de llegar al cargo principal de la OPS por seguir la nueva línea del gobierno que felixibilizó las medidas antitabaco.
Y pasó la factura: "No podemos negar que influyó. Se trasladó como un cambio en la política sanitaria del Uruguay, se facilitó una confusión que lamentamos porque influyó negativamente en su candidatura. (...) Trató de ser leal con Presidencia y se inmoló como candidato a la dirección de la OPS".
Domenech no perdió la oportunidad para lamentar que el gobierno no hubiera consultado a Cabildo sobre el contenido del polémico decreto que favoreció, alevosamente, a los requerimientos de la tabacalera Montepaz: "Nos hubiera gustado que (Lacalle Pou) consultara".