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Uruguayo liberado en Libia: "Todo lo que pasamos no llega al 1% de lo que viven en Palestina"

Tras ser liberado en Libia, el activista uruguayo Mathías Álvarez contó por qué decidió sumarse a la misión humanitaria hacia Gaza y cómo la vivió. "La lucha sigue"

Una semana después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores anunciara su liberación, el activista Mathías Álvarez Rodríguez volvió a Uruguay y comenzó una agenda de actividades para compartir su experiencia como integrante de la Flotilla Global Sumud, la misión internacional que intentó llevar ayuda humanitaria a Gaza y cuyos participantes fueron detenidos en Libia antes de llegar a la frontera con Egipto.

Tras participar este lunes en una conferencia de prensa en la sede del Servicio Paz y Justicia (Serpaj), Álvarez fue entrevistado en el programa "Éramos tan progres", de Caras y Caretas TV, donde sostuvo que su principal objetivo de volver a Uruguay es visibilizar la situación que, según afirmó, atraviesa el pueblo palestino. "El fin de semana lo pasé con la familia, y ayer, hoy, tratando de abrir los ojos a la gente que está en Uruguay, que capaz sigue con los ojos vendados con la causa palestina", expresó.

Cómo fue la misión y qué llevaban

El activista explicó que la misión reunió a más de 300 personas, en cinco ómnibus, provenientes de más de 50 países y consideró que el mensaje de la caravana continúa expandiéndose. "El mensaje está saliendo y tiene que seguir creciendo, porque lo que está pasando en Palestina, horrible", afirmó.

Contó que la caravana llevaba ambulancias, doctores, ingenieros, maestros, periodistas, gente civil, ayuda humanitaria, comida y ropa, aunque hizo énfasis en la importancia del mensaje simbólico: "Queriamos demostrar que estabamos con ellos, romper el bloqueo que tienen. Era hermoso ver la caravana".

También expresó su deseo de que su experiencia sirva para poner el foco en la situación humanitaria en Gaza y no en su caso personal. "Ojalá que lo que pasé yo, no para hacerme héroe, no para agrandarme, pero que usen mi historia como para darse cuenta que hay un pueblo allá que está sufriendo, y lo mínimo que pueden hacer es hablar y estar del lado correcto", sostuvo.

Consultado sobre cómo explicar el conflicto a quienes no conocen la historia de Palestina, Álvarez remarcó que se trata de una situación que, a su entender, se arrastra desde hace décadas. "Esto viene pasando hace más de 75 años, no es nada que ha pasado recientemente. Hace 75 años que el pueblo está siendo masacrado horrible, por todos los casos de la palabra", afirmó.

En ese sentido, sostuvo que el bloqueo sobre Gaza impide el ingreso de ayuda suficiente y describió las restricciones que, según dijo, enfrenta la población. "No dejan entrar la ayuda humanitaria, dejan entrar un porcentaje chiquito, no tienen acceso al agua para pescar, no tienen aeropuerto, están en una cárcel abierta", expresó.

Para el activista, la situación que vivieron los integrantes de la caravana durante su detención no puede compararse con la realidad cotidiana de los habitantes de Gaza. "Todo lo que pasamos nosotros fue duro, todo lo que quieran decir, pero no llega al 1% de lo que está pasando la gente en Palestina", aseguró.

Y añadió: "La lucha sigue. La verdad, nos querían romper, pero no saben lo más fuerte que nos hicieron a nosotros diez y a los familiares que nos tenían que apoyar en esos momentos intensos. Entonces, ahora más fuerte que nunca, seguir adelante en la lucha".

Los días en Libia

Álvarez relató que, antes de iniciar el tramo final hacia la frontera con Egipto, los organizadores contaban con garantías para atravesar el este de Libia. "Del inicio nosotros teníamos las noticias que el hijo de Hafter había regalado 48 horas para cruzar todo el este de Libia y llegar a Egipto. Entonces, con esas instrucciones, con ese acuerdo, nosotros íbamos como que todo iba a estar bien", recordó.

Sin embargo, explicó que la situación cambió cuando permanecieron varios días detenidos en la ciudad de Sirte. "Tenemos que encaparnos ocho días en Cirte, a 30 kilómetros de la franja, y que nos están llegando rumores que nos están esperando para matar, para maltratar, para violar a todas las mujeres", relató.

Según indicó, durante una segunda instancia de negociación los militares les comunicaron que debían regresar. "Nos dicen los militares que nos regresemos. Y también, además de eso, que el gobierno de Egipto no quiere que nos dejen pasar, porque no quiere nuestro problema en la frontera de ellos", afirmó. Y sumó: "La frontera sionista empieza en el este de Libia. Porque si ellos están escuchando a Egipto, es obvio que el mensaje va más allá de Egipto".

El origen de su compromiso

Álvarez contó que comenzó a interesarse por la causa palestina a sus 18 años, cuando vivía en Estados Unidos y su hija tenía alrededor de un año. "Mi padre me puso al día de todo eso, compró la cufía, se la vendaba a mi hija y bueno, se miraba todo lo que se ve ahora", recordó.

Con el paso de los años, y con una hija que hoy tiene 12 años, ese interés se transformó en un compromiso más activo. "Siempre alzando la voz en las redes sociales, saliendo a las marchas, poniendo mi parte, pero si soy sincero contigo, [la Flotilla] fue mi primera acción de activismo a este nivel y para mí no será el último. No me asustaron ni me mataron el sueño de seguir peliando por Palestina", afirmó.

Contó que conoció la convocatoria a la caravana de forma casual, mientras navegaba por redes sociales durante la madrugada, y que fue aceptado pocos días después. "Me sale una historia diciendo que si quería aplicar para ser parte de la flotilla o de la caravana terrestre. (...) Esa noche me cae el correo que me aceptaron para ir a la caravana. Tuve dos semanas y media para prepararme para el desafío".

Aseguró que lo que lo convenció de irse fue pensar en que su hija estaba creciendo, mientras "algunos no tienen el lujo de poder crecer". "Cuando yo me fui para Libia, dejo a mi hija en la escuela y la miro y le digo: 'Mirá Luna, papá se va. Pero quiero que sepas y que lo tengas en la mente, que si nosotros dos estuviéramos en Gaza, ojalá un padre internacional por el mundo viniera a hacer lo mismo que estoy tratando de hacer yo'".

"Mi hija entre los llorisqueos me dijo: 'Papá, te amo, regresá pronto'", recordó emocionado.

Embed - #79 - ETP - | Con Federico Gyurkovits, Valentina Alvariza y Diego Lois

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