El argumento del Banco Central
Según las autoridades monetarias, muchos uruguayos continúan ahorrando en dólares por costumbre más que por conveniencia financiera. Tolosa ha insistido en que esa conducta responde a experiencias del pasado que ya no reflejan plenamente la realidad actual.
“Los uruguayos ahorran en dólares por una herencia cultural vinculada a décadas de inestabilidad económica”, señaló el presidente del BCU al explicar la persistencia de la dolarización financiera. Sin embargo, agregó que “la inflación está controlada y el peso uruguayo ha demostrado ser una moneda mucho más estable de lo que fue en otras épocas”.
La preocupación del organismo radica en que quienes ahorran exclusivamente en dólares pueden ver reducido su poder adquisitivo cuando la moneda estadounidense pierde valor frente al peso. En esos escenarios, los depósitos en dólares suelen ofrecer rendimientos bajos y las ganancias cambiarias no están garantizadas.
“Cuando una persona tiene gastos, ingresos y proyectos en Uruguay, debe evaluar si realmente le conviene asumir el riesgo cambiario de ahorrar en una moneda distinta a la que utiliza cotidianamente”, ha planteado Tolosa.
Por el contrario, el Banco Central sostiene que existen instrumentos en pesos y en Unidades Indexadas (UI) que permiten preservar mejor el valor del ahorro frente a la evolución de los precios internos.
El caso de la vivienda
Uno de los aspectos más polémicos de la discusión surgió cuando Tolosa cuestionó la tradicional costumbre de fijar los precios de los inmuebles en dólares.
“Existe una percepción de que para comprar una vivienda hay que ahorrar en dólares, pero los costos de construcción están mucho más relacionados con los salarios y los precios de la economía uruguaya”, afirmó.
A juicio del titular del Banco Central, esa práctica contribuye a reforzar la idea de que el dólar es la única reserva de valor confiable, aun cuando las condiciones económicas actuales son muy diferentes a las que llevaron a consolidar esa cultura financiera.
Una apuesta al peso uruguayo
La estrategia oficial no se limita a las advertencias a los ahorristas. El Banco Central también promueve cambios regulatorios para incentivar los depósitos, los créditos y las inversiones en moneda nacional.
El objetivo es desarrollar un mercado financiero más profundo en pesos, ampliar las opciones de financiamiento para empresas y reducir la dependencia de factores externos asociados a la evolución del dólar.
“Una economía más desdolarizada es una economía más resiliente y con mejores herramientas para enfrentar shocks externos”, ha señalado Tolosa al defender las reformas impulsadas por la autoridad monetaria.
Un debate abierto
Las iniciativas del BCU han generado debate entre economistas, bancos y ahorristas. Mientras algunos consideran que la desdolarización es un paso necesario para modernizar el sistema financiero uruguayo, otros sostienen que la preferencia por el dólar responde a experiencias históricas profundas que difícilmente cambien únicamente mediante nuevas regulaciones.
Lo cierto es que la discusión ya está instalada. Después de décadas en las que el dólar fue considerado el refugio natural del ahorro de los uruguayos, el Banco Central busca convencer a la población de que la seguridad financiera también puede encontrarse en el peso uruguayo. El desafío será modificar hábitos arraigados durante generaciones y demostrar, con resultados concretos, que el cambio de paradigma es sostenible en el tiempo.