Otro de los temas del discurso del nuevo Secretario del Departamento de Estado se centró en China.
Al respecto señaló que China es «el único país con el poder económico, diplomático, militar y tecnológico” con capacidad “para desafiar seriamente el sistema internacional estable y abierto».
De acuerdo a Blinken, resalta RT, la gestión de las relaciones con el país asiático constituye «la mayor prueba geopolítica del siglo XXI», por lo que el enfoque a adoptar será «competitivo cuando deba serlo, colaborativo cuando pueda serlo y adverso cuando tenga que serlo».
De este primer discurso de Blinken se ha resaltado el contraste con las prioridades anteriores de la administración Trump en cuestiones de política exterior.
En esta ocasión se ha subrayado, por parte del representante del gobierno de Joe Biden, “la importancia de luchar contra el cambio climático y la necesidad de volver a comprometerse con el resto del mundo luego de que el exmandatario rechazara algunas instituciones y compromisos internacionales”.
Junto a ello se ha hecho especial énfasis, en las “dos principales prioridades de Biden: combatir el coronavirus y resucitar la economía devastada por la pandemia”.
Dentro de las posiciones que se mantendrán incambiadas, el diplomático destacó la dirección de la política exterior en términos de los beneficios que brinda a los trabajadores estadounidenses, «lucharemos por cada trabajo estadounidense y por los derechos, protecciones e intereses de todos los trabajadores estadounidenses», enfatizó el secretario de Estado norteamericano.