Con anterioridad un comunicado del Poder Ejecutivo explicó el retiro de la Unasur en el entendido de que «se trata de un organismo regional, basado en alineamientos político-ideológicos y que, en los hechos, ha dejado de funcionar: ya no cuenta con sede y carece de secretaría general operativa». Además, recordó que se han retirado de dicho acuerdo «la mayoría de los países de la región a excepción de Guyana, Surinam y Venezuela».
Talvi informó que su primera misión oficial será a la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), el próximo 20 de marzo en Washington DC, Estados Unidos.
No se trata de sólo integración sino de defender valores en los que creemos»
En setiembre pasado, el gobierno de Tabaré Vázquez resolvió denunciar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) ante la Secretaria General de la OEA y abandonar ese tratado de defensa regional en un plazo de dos años.
El canciller Rodolfo Nin Novoa anunció en la ocasión que la decisión de la OEA de invocar ese tratado ante la situación de Venezuela es “grave” porque abre la puerta a una intervención armada en ese país.
Los países que conforman el TIAR decidieron activar el tratado con el objetivo de “actuar colectivamente” en la crisis de Venezuela. Este tratado fue firmado en 1947 y establece mecanismos de cooperación entre los países para defender a uno de sus miembros ante agresiones extranjeras.
El ministro comunicó esta decisión a través de una nota dirigida a José Valencia, canciller de Ecuador, país depositario del tratado de la Unasur. Por otra parte, comunicó al secretario general de la OEA, Luis Almagro, la interrupción del procedimiento de retiro del TIAR.