Las acciones previstas en el proyecto se dividen en tres y se ejecutan en forma coordinada y simultánea hasta terminar los trabajos previstos.
Por una parte, en la desembocadura del arroyo se realizará la apertura de un canal de unos 40 metros de ancho, con el doble propósito de facilitar que el agua del arroyo se desplace por la nueva desembocadura e interrumpir la corriente por el actual canal. El sitio de la apertura ha sido seleccionado a partir de imágenes antiguas del lugar donde durante varios años existió la desembocadura y tomando en cuenta el trabajo del Instituto de Mecánica de los Fluidos e Ingeniería Ambiental (IMFIA) en su Estudio de la Desembocadura del Arroyo Solís Chico (2012).
Por otra parte, se realizan movimientos de arena de la rambla y médanos en tramos desde la Rambla y Calle 12 hasta la Rambla y Calle 26. Se desplaza la arena de los médanos más altos y la que está depositada sobre la rambla, en unos 70.000 m³. Este volumen de arena se lleva hacia el área de playa y hacia el canal de descarga actual. Se utilizará una máquina de alto vacío que succiona arena en seco y mediante mangueras de ocho pulgadas la traslada con apoyo de maquinaria vial, pala cargadora, etcétera.
Finalmente, se realizarán acciones complementarias recomponiendo médanos con estabilización de taludes y con cercas captoras. Para las cercas captoras se utilizan restos de podas y raleos y se busca evitar que continúe el desplazamiento eólico de la arena superando la altura de las cercas. Se complementarán los trabajos destapando pluviales y se facilitará su desagüe hacia zonas bajas en los antiguos lugares donde estaban los humedales.