Einstein propuso la idea como prueba de su teoría de la relatividad general en 1915 y, cuatro años después, el astrónomo británico Arthur Eddington confirmó el efecto durante un eclipse solar en la isla de Príncipe, frente a la costa occidental de África.
Eddington comprobó entonces que las estrellas cercanas al disco solar eclipsado aparecieron un poco fuera de lugar porque su luz estaba siendo desviada por la gravedad del Sol. Pero los telescopios de la época de Einstein no podían detectar más allá de esto.
El fenómeno en una mayor complejidad fue visto por primera vez por astrónomos de EE.UU en 1979.