Consultado por el periodista, Bergara dijo que “es probable” que pese más el efecto de un anuncio que la medida en sí misma. Entre otras cosas porque los adelantos para el sector privado deben negociarse entre empresarios y trabajadores. Recordó que uno de los problemas relevantes es que las empresas no tienen incentivos para otorgar aumentos porque los mensajes del Gobierno no iban en esa dirección. Pero insistió en que la economía uruguaya tiene sectores en condiciones de otorgar los adelantos.
Todos los analistas coinciden en que el consumo doméstico no se está expandiendo y la medida anunciada representa menos de 0,3 puntos porcentuales del producto bruto, casi sin impacto en las presiones al alza sobre los productos, expresó el senador.
Sobre el aumento de precios, y sin dejar de lado a los efectos de la guerra entre Ucrania y Rusia, recordó que la inflación está subiendo desde mayo de 2021. Bergara subrayó que a la inflación hay que observarla como una variable macroeconómica, pero también desde el punto de vista de las familias, quienes ven a varios productos con aumentos por encima del 20% en estos meses.
También separó la situación actual de la anterior a 2020, cuando se observaron indicadores de inflación altos en Uruguay pero con los ingresos en crecimiento. El poder adquisitivo, recordó, no era el principal foco de atención.
“Ahora sí, ahora son precios que suben mucho con los ingresos de los hogares cayendo. La decisión de ayer trata de mitigar esta caída real del salario en algunos segmentos de la población y lo valoramos, pero ni cubre a todos ni tiene la magnitud que implique una resolución efectiva e inmediata”, concluyó.