Asimismo, la baja en las ventas afectó de manera desigual según la ubicación geográfica: mientras que las estaciones de la Península —vinculadas directamente al flujo turístico— sintieron el impacto de forma más marcada, los puntos de venta alejados del centro turístico mantuvieron una actividad más estable o similar al año anterior.
Transformación del modelo de negocio y empleo
Ante la evolución del mercado, los estacioneros plantean una transición hacia un modelo de “puntos de servicio” que no dependa exclusivamente de los hidrocarburos. Entre las opciones analizadas se encuentran la instalación de cargadores eléctricos, la venta de hidrógeno y la posible implementación de sistemas de autodespacho. Sobre este último punto, Varela consideró la viabilidad de un sistema mixto que permita el autoservicio en horarios específicos o con esquemas de precios diferenciados según el tipo de atención recibida.
Finalmente, se subrayó la relevancia social del rubro, que emplea a una cifra estimada de entre 8.000 y 10.000 trabajadores a nivel nacional. Pese a los datos de ventas, se destacó una tendencia de adelantamiento en la afluencia turística en Maldonado, con un movimiento consolidado desde fines de noviembre, aunque este flujo no se tradujo en un incremento proporcional en el consumo de combustibles.