Brasil por su parte estuvo representado por el canciller Ernesto Araújo, mientras que por Bolivia participó la presidenta interina Jeanine Añez.
Todos los mandatarios fueron contestes en la importancia de adoptar medidas conjuntas que permitan atender y disminuir, la emergencia sanitaria que todos los países del Bloque Sur vienen enfrentando.
Una de las medidas que estuvo en discusión fue la posibilidad de efectuar compras conjuntas de insumos y medicamentos, intentando con ello acceder a mejores precios y conseguir acelerar los tiempos de adquisición de los mismos.
Hubo una coincidencia sobre la importancia de los controles de fronteras, así como sobre la relevancia de desplegar los intercambios comerciales.
En este mismo orden, se remarcó que los controles fronterizos estarían focalizados en el ingreso de personas y no en los de paso de insumos médicos, los cuales se aspira no sean objeto de ninguna restricción especial.
En la reunión se analizó también la pertinencia de realizar solicitudes de préstamos financieros al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al Banco de Desarrollo de América Latina.
Ambas medidas, estimaron los presidentes, pudieran contribuir al fortalecimiento de las economías de todos los países que hoy vienen siendo afectados a partir de los efectos económicos que se vinculan a la emergencia sanitaria como efectos que van más allá de las cuestiones sanitarias implicadas.