El titular de Transporte dijo que, según los programas de la oposición, se debe reducir el costo del Estado y ponen el foco en los 70.000 funcionarios más, en comparación con 2005. Sobre el punto, expuso que seguramente sea una necesidad del desarrollo de los programas de salud, del fortalecimiento de los instrumentos de seguridad, de cubrir con un número suficiente de docentes la educación, así como más maestros y educadores, que, además, se necesita multiplicar, para atender mejor al conjunto de niños y jóvenes.
Añadió que en otras áreas estatales la cantidad de empleados públicos bajó, como, por ejemplo, en la cartera que encabeza por segunda vez (2005-2010 y 2015 hasta hoy). “En el Ministerio de Transporte y Obras Públicas no crecimos ni un solo funcionario, al contrario, en 2005 eran 4.800 y hoy son 2.830; en 2005 había 1.300 contratados y casi 1.500 eventuales; en el primer presupuesto quinquenal de 2005, se presupuestaron 2.500 funcionarios, que no los tomó el Frente Amplio, ya estaban, y algunos con una antigüedad de 20 años”, detalló.
En relación al déficit fiscal, sostuvo que todo el Gobierno está atento a la evolución de la inflación. Recordó que la inflación tuvo un dígito en Uruguay recién a partir de 2005, con la excepción de la década de 1950. “Es un 7,5-7,6 % en promedio durante estos quince años, cuando antes no se conocía la inflación de un dígito”, mencionó.
Reconoció el costo del combustible como una preocupación para la producción nacional e indicó que el petróleo depende del acontecer internacional para fijar costos. Ante los reclamos, “el Gobierno ha anunciado que no hay aumento del combustible en este período y no habrá aumento hasta fin de año”, precisó el jerarca.
“Esa incidencia del combustible en la producción es importante, pero están previstas las normas para que todos aquellos que lo utilizan, desarrollan actividad formal y cumplen con las obligaciones tienen la posibilidad de descontar el IVA”, recordó Rossi. Agregó que el combustible tiene incidencia en el abaratamiento del boleto de transporte colectivo de pasajeros en todo el país.
“Sigue Uruguay distinguiéndose por su cultura, por la forma de relacionamiento entre sus instituciones y ciudadanos, por el vigor del funcionamiento del sistema institucional como condición para mantener fuerte a la democracia. Candidatos, programas por derecha y por izquierda, representantes de gremiales empresariales coinciden en la necesidad de cambiar, de desplazar este Gobierno, de cambiar su orientación. ¿Qué reclaman, qué necesitan?, reflexionó.
Rossi, prosiguiendo esa línea de pensamiento, expresó que necesitan libertad, según entiende al leer los programas y proclamas. Pero “hemos defendido la libertad desde antes de que el Frente Amplio llegara al Gobierno y siempre hemos estado comprometidos para luchar por ello. Siempre con equilibrio entre las instituciones y los ciudadanos”, añadió Rossi.
Según dicen, agregó el jerarca, necesitan competencia y rentabilidad. “¿Qué cosa es eso de las carretas delante de los bueyes (en referencia a las expresiones del presidente de la Asociación Rural del Uruguay en el cierre del Prado)? Es cierto que es más fácil lograr inversiones y asegurar mayores ganancias, pero en la ecuación no solo está el inversor, también debe atenderse a otros actores”, indicó.
En otro tramo, sostuvo que hablan de los años perdidos y nos quieren convencer de que los uruguayos no trabajamos, que todo es un fracaso y que el manejo de la economía nos lleva a un fracaso aún mayor. “No es cierto. No hay años perdidos ni catástrofes inminentes que algunos anuncian, otros auguran y otros desean. No es así. Han sido años ganados en lo económico, porque se mantuvo el crecimiento constante durante 16 años continuos, sin contracciones y con una proyección de crecimiento promedialmente superior a Chile. El producto interno bruto (PIB) per cápita creció más en Uruguay que en Chile, que parece que es la referencia obligada”, certificó.
En cuanto al déficit fiscal, reconoció que aumentó más de la cuenta, pero que no es un obstáculo para mantener el grado inversor. “Es difícil que nos asesoren para lograr no perder el grado inversor quienes nunca en el ejercicio de sus responsabilidades anteriores han podido contar con el grado inversor. Están muy preocupados de que se pierda, pero Uruguay en 2005 no tenía grado inversor, por el contrario”, subrayó. “Quiero agradecer al presidente Tabaré Vázquez por el honor de brindarme la oportunidad de trabajar por el país”, finalizó Rossi.