En cuanto a los que aún resisten en la fábrica metalúrgica Azovstal, el ministro de Defensa informó que son alrededor de 2000 y que serán necesarios tres o cuatro días para “terminar el trabajo”.
Durante el encuentro, televisado por el canal ruso Rossía 24, Putin recibió las noticias con satisfacción y afirmó que “el fin del trabajo de liberación de Mariúpol es un éxito”.
Sobre los soldados de Ucrania, atrincherados en una red de túneles bajo las instalaciones de Azovstal, Putin ordenó frenar el asalto final y dio instrucciones para que se bloquee “toda la zona de tal forma que no salga ni una mosca”.
“Tenemos que pensar (..) en la vida de nuestros soldados y oficiales; no tienen que penetrar en esas catacumbas y arrastrarse bajo tierra”, manifestó el presidente.
Los combatientes que permanecen en la planta han rechazado en más de una oportunidad los ultimátums rusos para deponer las armas y entregarse.
Este miércoles, un comandante ucraniano, que combatía en la fábrica, publicó en su cuenta de Facebook que los soldados allí vivían “tal vez” sus “últimos días, si no horas”.
Serguiy Volyna, de la 36º Brigada Marina del ejército ucraniano, aseguró además que las tropas rusas los superaban en proporción de “diez a uno” y que contaban con «ventaja aérea, de artillería, fuerzas terrestres, equipo y tanques».
De acuerdo con las autoridades ucranianas, en el lugar también hay cerca de 1000 civiles refugiados. El Ministerio de Relaciones Exteriores del país pidió crear un corredor humanitario para evacuar a esas personas, que “no confían en las tropas rusas”.