En febrero de este año también se detectó un caso importado de un extranjero durante su período de transmisibilidad. La rápida activación de los protocolos de vigilancia impidió la propagación, aunque quedó claro que el riesgo está latente debido a la situación regional.
Medidas oficiales
La ministra de Salud, Cristina Lustemberg, reconoció públicamente su preocupación y anunció una estrategia para reforzar la inmunización, con foco en niños, adolescentes y viajeros. En marzo, el MSP lanzó una campaña comunicacional para alertar sobre la importancia de tener el carné de vacunación al día, sobre todo para quienes planeen viajar a países con transmisión comunitaria, como Argentina.
Además, el ministerio identificó zonas del país con cobertura vacunal por debajo del umbral recomendado, en particular en Rocha, Maldonado y Río Negro, y desplegó allí operativos específicos. La consigna es clara: aumentar la cantidad de uruguayos con el esquema completo de dos dosis de la triple viral.
El MSP también recordó que los lactantes de 6 a 11 meses que viajen al exterior deben recibir una “dosis 0” de la vacuna, para brindar protección en una etapa en la que todavía no se administra la primera dosis oficial del calendario.
Carrera contra el tiempo
El repunte del sarampión en la región es un recordatorio de que las enfermedades eliminadas pueden regresar cuando la cobertura vacunal disminuye. Uruguay mantiene el estatus de país libre de transmisión autóctona, pero la experiencia de los últimos meses muestra que el virus puede reingresar en cualquier momento.
De ahí que las autoridades insistan en un mensaje clave: la vacunación es la principal herramienta de protección. En un contexto regional adverso, la rapidez de la respuesta sanitaria y el compromiso de la población para completar sus esquemas determinarán si Uruguay logra sostener el blindaje que le permitió mantener al sarampión bajo control.