También aseguró que, como él mismo tiene pánico a un golpe de Estado y ve el avance del militarismo en América Latina, empezó a tener más temores en ese sentido. “Eso evidentemente produce en mí ese efecto. Mi hija le dijo a mi nieta, papá tuvo un desenganche de la realidad y dijo lo que no tenía que decir”, reconoció.
La controversia comenzó el martes por la noche, cuando el expresidente afirmó que las elecciones legislativas del próximo año se suspenderán porque los militares tomarán el poder en el país para interrumpir al gobierno de Alberto Fernández.
“No va a haber elecciones porque Argentina es la campeona de la dictaduras militares. Por supuesto que puede haber un golpe”, afirmó el exmandatario peronista al recordar que el país ha tenido como presidentes de facto a 14 dictadores.
“La gente no lo sabe o lo olvida. Quien ignore hoy que el militarismo se está poniendo de nuevo en pie en América es porque no conoce lo que está pasando”, dijo al poner en duda los comicios legislativos de Argentina previstos para el 24 de octubre del próximo año, en los que se renovarán parcialmente las bancas de la Cámara de Diputados y del Senado justo cuando Fernández cumpla la mitad de su mandato.
“¿O no sabemos que en Brasil hay un gobierno democrático cívico-militar? ¿o no sabemos lo que es Venezuela, lo que es Bolivia? Sabemos que en Chile las redes y los movimientos han puesto de espaldas al gobierno y quedan nada más como factor de poder el Ejército y los carabineros”, señaló.