A su vez, Tolosa desglosó las estrategias adoptadas para avanzar hacia una desinflación sostenida. Hizo hincapié en la importancia de una política monetaria que combine rigor técnico con una comunicación persuasiva fundamentada en la credibilidad, la transparencia y una interacción efectiva con todos los actores económicos. Al respecto, enmarcó su discurso en la evolución de las políticas monetarias a nivel global, señalando cómo los sistemas de metas de inflación han reemplazado exitosamente a modelos antiguos basados en el tipo de cambio, convirtiéndose así en la “tecnología” definitiva que ha logrado mantener inflaciones bajas y estables sin incurrir en las crisis macroeconómicas del pasado.
Tolosa destacó la relevancia de la tasa de interés como un pilar clave de la política monetaria, explicando que actúa como un instrumento directo respaldado por modelos macroeconómicos sólidos. "La tasa no persuade: impacta. Funciona como algo tangible", subrayó, enfatizando su rol estructural dentro de la estrategia económica.
En relación al alineamiento de expectativas, el presidente del BCU remarcó que es imperativo que la política monetaria también logre sincronizar las decisiones de empresas, consumidores e inversores en torno a la estabilidad. "Mantener la inflación baja y estable no es solo una cuestión de tasa de interés, sino de construir un entorno donde todos los actores económicos compartan expectativas y decisiones congruentes", concluyó.
Esta exposición busca defender la dirección del Banco Central y a la vez es una forma de buscar afianzar las perspectivas optimistas para la economía uruguaya. El discurso importa para alinear los mercados y seguir insistiendo que el manejo prudente de las expectativas inflacionarias podría traducirse en un entorno económico más estable y sostenido. La realidad es que tambien se mantiene el control en lo fiscal.