El supergás, que se ha mantenido en 56,7 pesos por kilo, debería aumentar un 1,04% según el informe de la Ursea.
El PPI es un cálculo teórico que estima cuánto costaría suministrar combustible al mercado en condiciones similares a las de Ancap. El método intenta acompasar el precio de los combustibles en el país con la fluctuación en el valor del barril internacional de petróleo, que constituye el principal costo de la petrolera estatal.
La decisión final corresponde al Poder Ejecutivo, con base al informe elevado por la unidad.
Este año los combustibles han sufrido importantes incrementos debido a esta manera de calcular el precio.
A comienzos de junio el aumento promedió el 12%. El siguiente mes las naftas subieron un 0,5% y el gasoil 0,9%. Cuando empezó agosto volvieron a subir. Esta vez el incremento fue de 7,6% para la nafta Súper y de 10,9% para el gasoil.