Esto es porque la vacuna desarrollada por científicos de la Universidad de Oxford, cuyo producto y patentamiento corresponde a AstraZeneca, si bien ha tenido resultados exitosos en las fases 1 y 2 de la investigación clínica, aún no ha terminado la fase 3 por lo que todavía no está aprobada.
“Esto significa que el consorcio que hemos conformado con la Fundación Slim, que asume el mayor riesgo económico, pero también nosotros y el laboratorio Liomont se compromete a que si la vacuna se aprueba ya tendremos listas las dosis, y si no, las destruiremos”, añadió.
Consultado sobre el rol del gobierno británico en el acuerdo, Sigman aseguró que “ningún gobierno jugó ningún papel, fue una negociación entre privados. AstraZeneca se contactó con nosotros hace varios meses, con la Fundación Carlos Slim y con el laboratorio mexicano Liomont y nos pidió a nosotros que fabriquemos el principio activo”, detalló.
Sobre la elección de Argentina y de la empresa mAbxience por parte de AstraZeneca, señaló que fue porque “tenemos experiencia y sobre todo las instalaciones necesarias” y destacó que “esto no hubiera sido posible sin la calidad y el nivel de nuestros científicos”
En febrero de este año la compañía había inaugurado una planta en la localidad de Garín, en el partido bonaerense de Escobar, para aumentar su producción de anticuerpos monoclonales que se utilizan para diversos tratamientos, sobre todo en cáncer.
Como la vacuna diseñada por Oxford trabaja con “virus vivo”, Sigman explicó que “no puede producirse con otros productos, por lo que tuvimos que suspender todas las elaboraciones en esa planta y vamos sólo a trabajar con la vacuna para contribuir a que esté lista en caso de que se apruebe”.
Finalmente, consideró que Sarah Gilber, quien lidera el grupo de investigación de la Universidad de Oxford que desarrolló la vacuna, podría ser una “posible candidata” al premio Nobel porque “es una persona que ha contribuido desde hace muchos años a la ciencia en el mundo”.
Mediante este acuerdo con AstraZeneca, mAbxience se comprometió a elaborar un mínimo de 150 millones y un máximo de 250 millones de dosis que se distribuirán en toda América Latina, a excepción de Brasil que tiene un convenio particular con la compañía AstraZeneca.
En Argentina se elaborará el principio activo de la vacuna que será enviado al laboratorio mexicano donde se completará el proceso de formulación y acabado del producto.