Destacó también como compromiso del sindicato la importancia de «apoyar las movilizaciones de los compañeros de la banca oficial» mediante la generación de «una estrategia que hasta ahora no hemos tenido, una estrategia colectiva con el apoyo de todas las agrupaciones, para poder enfrentar esto todos juntos, firmar un convenio colectivo en la banca oficial y poder decir que no va a haber más pérdida de salario real en la banca oficial».
El presidente no encontró «ninguna justificación lógica para que la OPP se niegue a llenar las vacantes en los bancos oficiales», para compensar la falta de más de mil trabajadores jubilados en los últimos años. Y como consecuencia de este déficit humano que desgasta a los trabajadores y perjudica la calidad de los servicios, sostuvo que «la que se beneficia es la banca extranjera, porque la banca extranjera no tiene ningún límite para tomar nuevos trabajadores y reclutar nuevos talentos. Y por lo tanto, son los bancos extranjeros los que se llevan a estos recursos que tanto necesitan los bancos oficiales para poder seguir dando un servicio de calidad, como los uruguayos se merecen».
Frente a esta realidad Monegal entregó una conclusión: «El Banco República, el banco de todos, parece que es de todos menos de algunos, menos del gobierno, menos de la OPP, menos de los que no se preocupan en absoluto por el banco país, el banco que vuelca los mayores recursos a Rentas Generales. Sin embargo se benefician los bancos extranjeros cuya plata va a parar a Estado Unidos, a Canadá, a España, a otros lugares, y que acá no dejan un peso en Rentas Generales para que se puedan pagar las jubilaciones, la salud y la educación. Por lo tanto este es un compromiso de nuestro sindicato para encararlo seriamente, con una estrategia pensada que nos lleve a lograr los objetivos».