Asimismo dan cuenta de la “falta de sensibilidad que supone presionar a los jóvenes para que retiren las fotografías de otros alumnos que fueron brutalmente asesinados”, “la forma autoritaria que implica no apelar a razones ni al diálogo sino presentarla como una directiva a obedecer” y “la presión ejercida sobre los auxiliares del nocturno que en un marco de política del miedo no encuentran amparo para negarse a una orden que se opone a sus principios y los confronta con el estudiantado”.
Entienden los docentes y funcionarios que “los intereses de los trabajadores y estudiantes son comunes en la defensa de la educación y en el rechazo al autoritarismo, la arbitrariedad y la violencia. Si hay figuras en la educación que sienten que esa visión es parcial, pedimos, mínimamente, que hagan explícitos esos motivos y lo expresen en persona ante la comunidad educativa y la sociedad en general. ¡Apoyamos y defendemos, enérgicamente, la libertad de expresión de nuestras y nuestros estudiantes hoy y siempre!”.