El conflicto inició cuando las autoridades decidieron que el espacio que los estudiantes utilizaban como salón gremial, sería utilizado para construir una rampa de acceso al edificio, esto desencadenó una serie de ocupaciones y conflictos sucesivos. Ahora, los docentes reclaman que el salón gremial efectivamente le fue quitado a los estudiantes y que ahora se está abriendo allí una puerta hacia Eduardo Acevedo “ en la cual no se colocará una rampa porque es inviable”, aseguran los docentes y afirman que la creación de esa segunda puerta “es completamente innecesaria”.
“El verdadero motivo parece ser de orden político”, denuncian los docentes y reclaman que “el liceo sigue acéfalo”, ya que Ruidiaz no ha vuelto a su cargo, en cambio se mantiene sobre él una investigación por no exigirle a los estudiantes la entrega de las llaves del salón. Otros docentes son investigados a raíz de los conflictos.
“Mintieron las autoridades cuando dijeron que les iban a dar otro salón, los estudiantes no tienen ninguno”, denuncian los docentes y aseguran que no hay continuidad del diálogo iniciado en abril.
“Ante las mentiras de esta administración, que utiliza argumentos frívolos y demagógicos manejando la comunicación en clave marketinera, tenemos la obligación de desnudar la verdad”, concluyeron.