Tampoco esto mejoraría las condiciones ya que “si tengo cinco horas en un semestre me pagarían dos horas y media por mes, en el mejor de los casos”, agregó Romero.
Indicó que se “afecta también el funcionamiento de la institución porque al estar contratado por seis meses los siguientes seis ya no pertenezco al instituto. Por lo tanto los estudiantes que tuve en la primera mitad del año no los sigo teniendo en la segunda porque ya no soy parte de la institución, por lo tanto me van a pagar menos”.
Asimismo la anualización “constituye una reducción de salario, una incertidumbre laboral, especialmente con los docentes que tienen multiempleo”.
Precisó Romero que hay por parte de las autoridades “un planteo que tiene que ver con tiempos políticos. Hay una resolución, la 355 del Ministerio de Educación (MEC), de acreditación universitaria, y la idea es apresurar todo esto para que en 2023 se empiece con esta nueva curricula que no tiene distribución horaria de que materia iría en cada uno de los años”.
En este sentido precisó que en 20 de los 32 centros “los docentes dijeron no vamos a discutir en estos tiempos y no con este documento. El consejo ya sabe que tiene el rechazo de la mayoría de los docentes pero igual quiere ir para adelante”.